El domingo no pude acercarme a Ramales para ver a los seis ampelis que ya llevan unos días en el pueblo, de modo que viendo el mal tiempo que se avecina a partir de mañana, he aprovechado esta tarde para hacerles la visita.
Ya había más ornitólogos en el lugar para cuando yo llegué, por lo que me ahorré el trabajo de localizarlos. Una vez puestos en el asunto daba gusto verlos engullir bayas de aligustre en compañía de diferentes fringílidos (verderones, pinzones...). La zona está llena de estos árboles, así que no es de extrañar que hayan escogido esta localidad para pasar sus "vacaciones de invierno".
Finalmente, tras posar como auténticos modelos, salieron todos juntos volando al atardecer hacia las afueras del pueblo, donde seguramente pasarían la noche.