miércoles, 4 de julio de 2018

Completísimo día en Alto Campóo

El pasado fin de semana madrugué para acercarme junto con Juan y Gonzalo Pardo a Alto Campóo con varios objetivos en mente. Antes de nada hicimos una parada rápida por si sonaba la flauta y veíamos lobo, cosa que no sucedió, pero a cambio nos llevamos un buen puñado de currucas mosquiteras muy enceladas. Conseguirlas fotografiar fue sin embargo una labor mucho más complicada...


Curruca mosquitera​ (Sylvia borin)

Retomamos el camino hacia la parte más alta de la estación de Brañavieja, no sin antes cruzarnos con esta enorme oruga de Arctia caja.

Oruga de Arctia caja

Una vez arriba el gorrión alpino se nos resistió, pero el Iberodorcadion albicans (otro de nuestros objetivos) nos concedió varios encuentros. El grupo de los Iberodorcadion levanta mucha afición entre los entomólogos, y el albicans en concreto es endémico de este sector de la Cordillera Cantábrica.


Iberodorcadion albicans

Con el resto de aves alpinas no nos podemos quejar, y en especial con los bisbitas alpinos y acentores alpinos, siempre tan agradecidos...

Collalba gris​ (Oenanthe oenanthe)

Acentores alpinos (Prunella collaris)

Bisbitas alpinos (Anthus spinoletta)

Siguiendo por la cresta que conduce al pico Tres Mares (2175 msnm) tuvimos un agradable encuentro con un macho de roquero rojo y también con varios de nuestros pocos mirlos capiblancos reproductores.


Roquero rojo (Monticola saxatilis), macho

Mirlos capiblancos (Turdus torquatus alpestris)

Entre los mamíferos no faltaron ni rebecos cantábricos ni tampoco ciervos, algunas de las hembras ya con las crías del año siguiéndoles de cerca.

Rebecos cantábricos (Rupicapra pyrenaica parva)

Ciervos rojos (Cervus elaphus)

En el Tres Mares volaban varios buitres leonados y entre ellos un joven buitre negro, especie citada cada vez más frecuentemente en Cantabria.

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Para comer el bocadillo descendimos un poco en altura, deleitándonos mientras tanto con un repertorio de anfibios que incluyó rana bermeja, tritón alpino, tritón palmeado y sapo común. Una Erebia palarica, otro de nuestros endemismos entomológicos, tampoco perdió la oportunidad de unirse a la fiesta.

Rana bermeja (Rana temporaria)

Tritón alpino (Ichthyosaura alpestris)

Sapo común (Bufo spinosus)

Erebia cantábrica (Erebia palarica)

Una vez satisfechos tanto en estómago como en avistamientos decidimos poner punto y final a las cumbres para recorrer uno de los tantos fondos de valle.
La idea era la de buscar mariposas siguiendo las saucedas de la orilla del río, pero para llegar hasta él nos tocó cruzar mucho monte a través, aunque sólo por la observación de dos culebras lisas europeas ya mereció la pena.

Culebra lisa europea (Coronella austriaca)

Recorriendo a duras penas la ribera nos topamos con una turbera encharcada en la que crecía mucha bistorta (Polygonum bistorta). Ésta es la planta nutricia a la que se encuentra ligada la escasísima mariposa Boloria eunomia o Perlada de los pantanos, de modo que... ¿por qué no echar un vistazo?

Turbera con Bistorta (Polygonum bistorta)

¡Y en efecto el sitio estaba monopolizado por dicha mariposa! ¡Todo un inesperado y satisfactorio golpe de suerte! En Cantabria su presencia es tan anecdótica como en cualquier otra parte y esta nueva población (al menos con los datos que manejamos) supondría la segunda conocida para la región, sumándose a las poquísimas de todo nuestro país.
Además ésta es con mucha diferencia mayor que la otra población que previamente conocíamos, y por otro lado su remota localización y su inaccesibilidad protegen a los prados de Polygonum bistorta de las siegas y demás amenazas antrópicas que sufren en otros de sus emplazamientos.

Perlada de los pantanos (Boloria eunomia)

Por supuesto un lugar tan idílico como éste tenía asociadas un montón de otras especies de mariposas, algunas bastantes interesantes. Aquí os muestro tan sólo una pequeña muestra de ello, ya que el tiempo cambió amenazando tormenta y tuvimos que abandonar la zona antes de que nos alcanzase la lluvia...

Falsa limbada (Polyommatus semiargus)

Ajedrezada (Pyrgus sp.)

Doncella punteada (Melitaea cinxia)

Perlada castaña (Boloria selene) -- Posible híbrido con Boloria euphrosyne

Esfinge menor de la vid (Deilephila porcellus)

La lagartija de turbera fue una de las encargadas de despedirnos...

Lagartija de turbera (Zootoca vivipara)

Hicimos tiempo en un bar de la zona hasta que dejó de llover, y cuando empezó a ponerse el Sol nos dirigimos al puerto de Palombera para intentar ver algo de "pelo" con las últimas luces, dándonos por contentos con unas ciervas.

Puerto de Palombera

Ya de noche comenzó a llover de nuevo y durante el trayecto de vuelta a casa nos cruzamos con un gran número de sapos comunes e incluso un par de salamandras.

Salamandra común (Salamandra salamandra)

Así es como dimos por concluido este pedazo de día...
¡Espero que os haya gustado!


8 comentarios:

  1. Me encanta la entrada Alberto!!, una gozada de día, me encantó.
    Un saludo

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  2. Una pasada de dia, con un poco de todo.
    Un saludo

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    1. Tal cual Luis, tú lo hubieses disfrutado una barbaridad...
      Saludos

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  3. Hola Alberto,
    como sabes fui hace un par de años, y desde entonces siempre he tenido ganas de repetir.
    Completita entrada como siempre.
    Un saludo

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    1. Pues si repites avisa que por aquí ando ;)
      Saludos

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  4. Qué barbaridad. ¿¿Se pueden ver más cosas??

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    1. Sólo gorriones alpinos, pero ya ves que eso hubiese sido lo de menos jeje.
      Saludos

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