ÚLTIMAS NOVEDADES EN CANTABRIA: 1 ejemplar de Avetoro común (Botaurus stellaris) en las marismas de Alday (Juan Pardo, 28/12/2022). 1 ejemplar de Colimbo ártico (Gavia arctica) en el estuario del Asón (Alejandro García, 26/12/2022). 1 ejemplar de Ánsar piquicorto (Anser brachyrhynchus) en la ría de La Rabia (Máximo Sánchez, 01/01/2023). 4 ejemplares de Negrón especulado (Melanitta fusca) en el estuario del Asón (Alejandro García, 26/12/2022). 7 ejemplares de Serreta mediana (Mergus serrator) en el estuario del Asón (Alejandro García, 26/12/2022). PARA MÁS ACTUALIDAD VISITAR LA WEB: http://aves.eldelweb.com/Cantabria/noticias
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miércoles, 16 de octubre de 2019

Aguilar en diferentes compañías...

Julio fue un mes de varios paseos por mi querido municipio aguilarense en compañía de diversas amistades. Hoy intentaré recopilarlos todos brevemente.

Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio), macho

Comenzaré con una de las jornadas más productivas de dicho mes, concretamente la compartida con Miguel Martín, quien llevaba ya varios días con la familia por Cantabria y tenía unos cuantos objetivos orníticos en mente por dichas tierras. Sin embargo su mejor baza para muchos de ellos se encontraba aquí, al otro lado de la frontera con Palencia. Es por ello que tras hacer noche en el propio Aguilar de Campóo comenzamos con el pajareo ya desde la salida del sol, empezando por la localidad de Gama en busca de sus infalibles alcaudones dorsirrojos. 

Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio), macho

Una vez satisfechos con una confiada pareja de alcaudones nos dirigimos al camping de la Virgen del Llano donde probaríamos suerte con los piquituertos. Vimos tres ejemplares distintos moviéndose juntos, de los cuales merece la pena destacar a un cantarín macho que nos deleitó durante casi un cuarto de hora.

Piquituerto común (Loxia curvirostra), macho

El mosaico de ecosistemas que rodean a Corvio lo propició como una zona de visita obligatoria en la que Miguel podría saldar cuentas con varias especies, tales como el escribano cerillo o el bisbita campestre. Las libélulas tampoco perdieron la oportunidad de entrar en escena, destacando el ya clásico trío local compuesto por Sympetrum sanguineum, Libellula depressa y Aeshna affinis.

Corvio

Escribano cerillo (Emberiza citrinella), macho

Bisbita campestre (Anthus campestris)

Libellula depressa

Aeshna affinis

Ya con el terrible calor del mediodía sobre nosotros buscamos tarabillas norteñas reproductoras en el entorno de la villa de Aguilar, dando tanto con una hembra como con un esquivo macho. Remataríamos con una tórtola europea en el cañón de la Horadada y los aviones roqueros urbanos de Aguilar de Campóo...

Tarabilla norteña (Saxicola rubetra), macho

Cañón de la Horadada

Aviones roqueros (Ptyonoprogne rupestris)

...sin desacreditar con ello a los aviones comunes, claro.

Aviones comunes (Delichon urbicum)

La cosa comenzó también con hirúndidos otro día distinto, en el que acompañado por Juan Aguado y Mariángeles Estébanez encontramos varios nidos activos de golondrina dáurica bajo un viaducto.

Nido activo de Golondrina dáurica (Cecropis daurica)

La mañana que pasamos juntos resultó altamente productiva, con alcaudones reales, halcones peregrinos, corzos, varios rastros de lobo y la siempre bienvenida observación de uno de nuestros abejeros reproductores. Las mariposas también fueron agradecidas, poniendo el broche final con diferentes ejemplares de Parnassius apollo.


Corzo (Capreolus capreolus)

Excremento de Lobo ibérico (Canis lupus signatus)

Abejero europeo (Pernis apivorus)

Zygaena lonicerae

Apolo (Parnassius apollo)

Una esas noches me llevé a mi primo pequeño a muestrear mariposas nocturnas, algo que ambos disfrutamos como enanos, pero especialmente yo cuando apareció mi "amor platónico" la esfinge ocelada (Smerinthus ocellata)... tan deseada por mi... y finalmente real. Otro día de muestreo nocturno que también disfruté de lo lindo fue en la localidad de Brañosera en compañía de mi amigo Óliver del Nozal (Fray Sulfato), dando con varias especies particularmente atractivas.

Esfinge ocelada (Smerinthus ocellata)

Deilephila porcellus, Gastropacha quercifolia y Phalera bucephala

De vuelta con mi primo en Corvio encontramos un visón americano en una de las charcas, visitamos la caja-nido de autillo que instalamos en diciembre (ocupada con éxito) y nos topamos con una gran carroñada a pie de carretera.

Visón americano (Neovison vison)

Autillo europeo (Otus scops) en la caja-nido instalada hace unos meses

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Restos de un Corzo (Capreolus capreolus) atropellado y devorado por las carroñeras...

Y cerraré con la visita de mi buen amigo Ibai Ugarte, con quien una supuesta ascensión al pico Curavacas terminó convirtiéndose en una fructífera salida herpetológica por el lago de Las Lomas debido a la lluviosa meteorología de aquellos días. El tiempo en Aguilar era sin embargo notablemente más benigno, lo que ya de vuelta en tierras bajas nos permitió disfrutar de la escasísima y amenazada mariposa hormiguera oscura (Phengaris nausithous).

Hormiguera oscura (Phengaris nausithous)

Y hasta aquí por hoy...
¡Gracias por seguir el blog!



domingo, 8 de junio de 2014

Rutas por la Montaña Leonesa

A lo largo de este invierno y primavera he tenido la ocasión de hacer varias incursiones por la montaña leonesa en compañía de varios de los amigos que he hecho este año en León. En esta entrada voy a hacer un recopilatorio-resumen de lo mejor de algunas de ellas (ornitológicamente hablando).

Montaña de Pola de Gordón vista desde el Pico Fontañán

Pico Peñacorada (1835m):

La ascensión al Peñacorada no destacó por las especies observadas (que fueron más bien pocas, debido a la época del año) pero si por sus espectaculares vistas. En este sentido, tal vez sea la más bonita de las rutas que hicimos.


Con el Pico Corbero al fondo

Por el suelo correteaban pequeños insectos, como la cicindela tigre, y algunas lagartijas roqueras. Además, los primeros narcisos del año acababan de florecer.

Cicindela campestris

Lagartija roquera

Narcissus asturiensis

En el último tramo de la subida, poco antes de llegar a la cima, nos sorprendió un enorme bando de chovas piquigualdas. También vimos alguna piquirroja...



Chovas piquigualdas

Y ya en la cumbre, solo podíamos quedarnos boquiabiertos con el paisaje que se extendía frente a nosotros. ¡Qué mejor lugar para comer el bocadillo que éste!

En la cima del Peñacorada

Peña Galicia (1665m):

La subida a Peña Galicia tampoco destacó por una gran variedad de observaciones, en este caso por culpa de la meteorología.
Comenzamos con Sol, pero pronto se echaron las nubes y comenzó a soplar un gélido viento que cortaba la cara...


En el primer tramo atravesamos algunos bosquecillos en los que observamos algunos paseriformes, páridos y escribanos en su mayoría.

Carbonero garrapinos

Escribano montesino

Continuamos caminando hasta que al fin encontramos la característica silueta de Peña Galicia. Una vez en su base ya sólo nos quedaba subir, algo que se hizo muy complicado y agotador debido a la dura y resbaladiza nieve y al ya citado viento, terriblemente frío y molesto.


Peña Galicia

Chovas piquirrojas

Pinzón vulgar

Pero todo esto mereció la pena, pues durante la ascensión se nos cruzó un ejemplar de PERDIZ PARDILLA. ¡¡Subidón para el cuerpo!!
Por desgracia, demasiado rápida para poderle sacar una mera foto...

Montaña de Valdepiélago vista desde Peña Galicia


Restos del Castillo de Aviados, ya durante la bajada...

Castillo de Aviados

Cueto San Mateo (1610m):

Esta ruta fue primaveral al 100%, con mucho bicherío, un tiempo excelente y sin nieve que entorpeciese la marcha.


Fueron frecuentes los abrevaderos, en los cuales encontramos multitud de renacuajos de sapo partero y larvas de salamandra. Y en un bosque que atravesamos al comienzo de la ruta destacar una familia de piquituertos.


Renacuajo de sapo partero

Larva de salamandra común

Piquituerto común (juvenil)

Dejamos la pista forestal y llegamos a la falda del Cueto. Eran muchos los pájaros que con su canto nos animaban durante la subida, al igual que las abundantes orquídeas hacían con sus colores. También eran abundantes las aceiteras, un bicho que siempre resulta llamativo de ver mientras corretea por el suelo...

Cueto San Mateo


Acentor común

Aceitera

Pero la estrella fue ésta lagartija de Bocage, endemismo del noroeste ibérico.

Lagartija de Bocage

Ya en la cima paramos a descansar, deleitándonos con el vuelo de varias chovas piquigualdas, cuervos, milanos negros y águilas calzadas.
Y entre los lepidópteros, resultaron especialmente abundantes las chupaleches.



Chovas piquigualdas

Cuervo común

Milano negro

Águila calzada

Chupaleches

Pico Polvoreda (2011m):

Casi al final del curso por fin subimos un pico al que teníamos especiales ganas, el emblemático Polvoreda, el dosmil más meridional de la Cordillera Cantábrica.


No nos faltó flora alpina...

Pulsatilla rubra ssp. hispanica

Gentiana verna

Los alimoches nos recibieron nada mas llegar, mientras que las abundantes collalbas grises se encargaron de hacernos compañía durante toda la ascensión.
El bisbita alpino, aunque escasamente, fue otro de los pajarillos que también se dejaron ver, y ya en la cima nos topamos con un ejemplar de lagartija serrana.

Alimoche

Collalba gris

Bisbita alpino

Lagartija serrana

Desde nuestra posición disponíamos de unas estupendas vistas de todas las montañas y picos que nos rodeaban, como la imponente Peña Ubiña o la ya conocida por nosotros Peña Galicia (de la que hablé antes) que desde esta altura parecía incluso pequeña... ¡Con lo que nos costó subirla en su momento!

Peña Ubiña

Peña Galicia

La bajada fue mas interesante que la subida en cuanto a la observación de aves, con numerosas chovas piquigualdas, buitres leonados y aviones roqueros.


Buitre leonado

Avión roquero

Atravesando una zona de afloraciones calizas, un canto familiar levantó mis sospechas y me hizo afinar los sentidos en busca de su origen...


Se trataba de un precioso macho de roquero rojo, que además se mostró bastante confiado cuando intenté aproximarme a él.
En total pude observar dos parejas de este ave durante la bajada.



Roquero rojo

¡Y esto es todo! Sólo mencionar que en ningún momento hemos hecho uso de coche (más que nada porque no tenemos), sirviéndonos únicamente de autobuses y trenes para llegar a estos lugares.
Ésto nos ha limitado bastante los sitios a los que ir, pero creo que hemos sabido explotar al máximo nuestros recursos... ¡El curso que viene más!