jueves, 19 de julio de 2018

Mariposas nocturnas en La Valdavia

Hace un par de semanas Juan Pardo, Gonzalo Pardo y un servidor nos desplazamos hasta Villaeles de Valdavia, en Palencia, donde nos esperaba nuestro buen amigo Luis Herrero con la idea de disfrutar de las mariposas nocturnas de su pueblo.
Íbamos a lo que cayese a la luz, aunque nuestra mayor motivación la encarnaba la fabulosa Esfinge ocelada (Smerinthus ocellata).


Por desgracia esa noche se desató una buena tormenta y no duramos mucho, pero hasta que la lluvia y los rayos no nos obligaron a desistir, la bombilla de vapor de mercurio ejerció su magia y nos regaló la observación de varias especies.

Craniophora ligustri

Mythimna ferrago

Oria musculosa

Una de las protagonistas fue Pterostoma palpina, un notodóntido que simula el aspecto de una rama astillada... Por otro lado los geométridos no suelen destacar por llamativos, aunque en esta ocasión pudimos contar con dos de sus representantes más bellos, Ourapterix sambucariaOpistograptis luteola.

Pterostoma palpina

Ourapterix sambucaria

Opistograptis luteola

Como ya dije la "fiesta" terminó pronto y no dio tiempo a que llegasen las esfinges, y esta hembra de Malacosoma castrensis se posicionó como candidata al podio de las más bonitas de la noche.

Malacosoma castrensis

Cuando el chaparrón se hizo más intenso decidimos poner punto y final a la jornada y acercarnos al bar del pueblo para tomar algo. Sin embargo resulta que la bombilla de la terraza también era de vapor de mercurio, de las de antes, e incluso allí seguían llegando polillas a pesar de las inclemencias meteorológicas...
Por cantidad destacaron las procesionarias del pino (decenas, tal vez cientas de ellas), además de la esfinge meridional del pino.

Dyspessa ulula

Procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa)

Esfinge meridional del pino (Sphinx maurorum)

De camino a casa de Luis paramos a mirar unas orugas de Paidia rica que tal y como él nos contó se pasan toda la noche en la misma pared.
Los hábitos de estas orugas son muy interesantes, ya que basan su alimentación en microalgas y líquenes, y no en plantas como las demás.

Oruga de Paidia rica

Tampoco faltaron escarabajos rinoceronte (muy abundantes) ni alguna que otra rana, además del lejano canto de un macho de autillo.

Escarabajo rinoceronte europeo (Oryctes nasicornis), hembra

Rana común (Pelophylax perezi)

A la mañana siguiente buscamos indicios de Sesia apiformis en los chopos y recorrimos las saucedas del río Valdavia que no en vano hacen a esta zona tan propicia para la esfinge ocelada. Mientras tanto, a medida que amanecía, las mariposas diurnas más madrugadoras comenzaban a desperezarse...


Medioluto ibérica (Melanargia lachesis)

Rey moro (Kanetisa circe)

Moradilla del fresno (Laeosopis roboris)

Doncella modesta (Melitaea trivia)

Son muchas las mariposas nocturnas cuyas orugas podrían considerarse grandes amantes de los sauces, y entre todas ellas destaca la de Cerura iberica, una de las orugas más extravagantes de nuestra fauna.
Nosotros encontramos dos ejemplares, uno muy grande a pocos días de pupar y otro bastante más pequeño pero con la última de sus mudas ya realizada.

Cerura iberica

Cerura iberica

Algún que otro libeloide pululaba por los alrededores...

Libelloides longicornis

En el jardín de Luis las abejas cortadoras de hojas hacías de las suyas...

Abeja cortadora de hojas (Megachile sp.)

Una vez satisfechos nos despedimos de Luis, muy agradecidos por habernos dado techo y con la promesa de volver a visitar Villaeles las veces que hagan falta.

Verdecillo común (Serinus serinus)

Golondrina común (Hirundo rustica)

Volantones de Lavandera blanca (Motacilla alba)

De vuelta por Cantabria hicimos un par de paradas extra que concluyeron por un lado con una oruga de Thecla betulae o Topacio, una mariposa tan bonita como escasa, aunque bien distribuida. Y por otro lado un caracol de Quimper, especie única en su género y endémica de la Bretaña francesa y la cornisa Cantábrica.

Oruga de Topacio (Thecla betulae)

Caracol de Quimper (Elona quimperiana)

Nada más que contar por hoy...
¡Espero que os haya gustado!


domingo, 15 de julio de 2018

Murciélagos ribereños en Aguilar

Hace unos días tuve que acercarme a Aguilar de Campóo y aproveché para echarle un ojo a una colonia de murciélagos que Juan Aguado había descubierto pocos días antes en uno de los puentes de la villa galletera.

Murciélagos ribereños (Myotis daubentonii)

Daba por hecho que serían murciélagos comunes (Pipistrellus pipistrellus) o en su defecto murciélagos de Cabrera (Pipistrellus pygmaeus), pero después de sacar varias fotos y gracias a la identificación de Pedro Alonso pude comprobar que se trataba de murciélagos ribereños... ¡Una colonia de no menos de 30 ejemplares!

Murciélagos ribereños (Myotis daubentonii)

Como dato curioso, desde que llegué hasta que abandoné el lugar, uno de ellos estuvo haciendo honor a su nombre cazando insectos sobre el río Pisuerga a plena luz del día... Podréis verlo perfectamente en el vídeo.

Murciélago ribereño (Myotis daubentonii), cazando a plena luz

¡Y nada más que contar! Para terminar dejaré estos dos nidos de golondrina dáurica localizados en otro puente cercano a Aguilar... Resulta sorprendente lo rápido que están colonizando la comarca.

Nidos de Golondrina dáurica (Cecropis daurica)

Gracias por visitar el blog.



miércoles, 4 de julio de 2018

Completísimo día en Alto Campóo

El pasado fin de semana madrugué para acercarme junto con Juan y Gonzalo Pardo a Alto Campóo con varios objetivos en mente. Antes de nada hicimos una parada rápida por si sonaba la flauta y veíamos lobo, cosa que no sucedió, pero a cambio nos llevamos un buen puñado de currucas mosquiteras muy enceladas. Conseguirlas fotografiar fue sin embargo una labor mucho más complicada...


Curruca mosquitera​ (Sylvia borin)

Retomamos el camino hacia la parte más alta de la estación de Brañavieja, no sin antes cruzarnos con esta enorme oruga de Arctia caja.

Oruga de Arctia caja

Una vez arriba el gorrión alpino se nos resistió, pero el Iberodorcadion albicans (otro de nuestros objetivos) nos concedió varios encuentros. El grupo de los Iberodorcadion levanta mucha afición entre los entomólogos, y el albicans en concreto es endémico de este sector de la Cordillera Cantábrica.


Iberodorcadion albicans

Con el resto de aves alpinas no nos podemos quejar, y en especial con los bisbitas alpinos y acentores alpinos, siempre tan agradecidos...

Collalba gris​ (Oenanthe oenanthe)

Acentores alpinos (Prunella collaris)

Bisbitas alpinos (Anthus spinoletta)

Siguiendo por la cresta que conduce al pico Tres Mares (2175 msnm) tuvimos un agradable encuentro con un macho de roquero rojo y también con varios de nuestros pocos mirlos capiblancos reproductores.


Roquero rojo (Monticola saxatilis), macho

Mirlos capiblancos (Turdus torquatus alpestris)

Entre los mamíferos no faltaron ni rebecos cantábricos ni tampoco ciervos, algunas de las hembras ya con las crías del año siguiéndoles de cerca.

Rebecos cantábricos (Rupicapra pyrenaica parva)

Ciervos rojos (Cervus elaphus)

En el Tres Mares volaban varios buitres leonados y entre ellos un joven buitre negro, especie citada cada vez más frecuentemente en Cantabria.

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Para comer el bocadillo descendimos un poco en altura, deleitándonos mientras tanto con un repertorio de anfibios que incluyó rana bermeja, tritón alpino, tritón palmeado y sapo común. Una Erebia palarica, otro de nuestros endemismos entomológicos, tampoco perdió la oportunidad de unirse a la fiesta.

Rana bermeja (Rana temporaria)

Tritón alpino (Ichthyosaura alpestris)

Sapo común (Bufo spinosus)

Erebia cantábrica (Erebia palarica)

Una vez satisfechos tanto en estómago como en avistamientos decidimos poner punto y final a las cumbres para recorrer uno de los tantos fondos de valle.
La idea era la de buscar mariposas siguiendo las saucedas de la orilla del río, pero para llegar hasta él nos tocó cruzar mucho monte a través, aunque sólo por la observación de dos culebras lisas europeas ya mereció la pena.

Culebra lisa europea (Coronella austriaca)

Recorriendo a duras penas la ribera nos topamos con una turbera encharcada en la que crecía mucha bistorta (Polygonum bistorta). Ésta es la planta nutricia a la que se encuentra ligada la escasísima mariposa Boloria eunomia o Perlada de los pantanos, de modo que... ¿por qué no echar un vistazo?

Turbera con Bistorta (Polygonum bistorta)

¡Y en efecto el sitio estaba monopolizado por dicha mariposa! ¡Todo un inesperado y satisfactorio golpe de suerte! En Cantabria su presencia es tan anecdótica como en cualquier otra parte y esta nueva población (al menos con los datos que manejamos) supondría la segunda conocida para la región, sumándose a las poquísimas de todo nuestro país.
Además ésta es con mucha diferencia mayor que la otra población que previamente conocíamos, y por otro lado su remota localización y su inaccesibilidad protegen a los prados de Polygonum bistorta de las siegas y demás amenazas antrópicas que sufren en otros de sus emplazamientos.

Perlada de los pantanos (Boloria eunomia)

Por supuesto un lugar tan idílico como éste tenía asociadas un montón de otras especies de mariposas, algunas bastantes interesantes. Aquí os muestro tan sólo una pequeña muestra de ello, ya que el tiempo cambió amenazando tormenta y tuvimos que abandonar la zona antes de que nos alcanzase la lluvia...

Falsa limbada (Polyommatus semiargus)

Ajedrezada (Pyrgus sp.)

Doncella punteada (Melitaea cinxia)

Perlada castaña (Boloria selene) -- Posible híbrido con Boloria euphrosyne

Esfinge menor de la vid (Deilephila porcellus)

La lagartija de turbera fue una de las encargadas de despedirnos...

Lagartija de turbera (Zootoca vivipara)

Hicimos tiempo en un bar de la zona hasta que dejó de llover, y cuando empezó a ponerse el Sol nos dirigimos al puerto de Palombera para intentar ver algo de "pelo" con las últimas luces, dándonos por contentos con unas ciervas.

Puerto de Palombera

Ya de noche comenzó a llover de nuevo y durante el trayecto de vuelta a casa nos cruzamos con un gran número de sapos comunes e incluso un par de salamandras.

Salamandra común (Salamandra salamandra)

Así es como dimos por concluido este pedazo de día...
¡Espero que os haya gustado!