martes, 16 de julio de 2019

Mariposas nocturnas de la Montaña Palentina Oriental (IV)

Aquí os dejo una nueva parte de la serie "Mariposas nocturnas de la Montaña Palentina Oriental" con la que pretendo registrar las especies de polillas presentes en mi zona de campeo habitual y de este modo aportarle mi granito de arena a la naturaleza palentina. Éstos son los enlaces a las entradas anteriores:
  1. http://pajareandoporcantabria.blogspot.com/2018/09/mariposas-nocturnas-de-la-montana.html
  2. http://pajareandoporcantabria.blogspot.com/2018/09/mariposas-nocturnas-de-la-montana_23.html
  3. http://pajareandoporcantabria.blogspot.com/2018/10/mariposas-nocturnas-de-la-montana.html

Palencia todavía está muy poco prospectada, pero a pesar de ello ya han sido registradas más del 50% de todas las especies ibéricas de macroheteróceros (que no son precisamente pocas), lo que unido a su enorme diversidad de hábitats y su privilegiado repertorio bioclimático apunta a que posiblemente se trate de una de las provincias más ricas en mariposas nocturnas de todo nuestro país.

Smerinthus ocellataPhragmatobia fuliginosa

Con éstas ya son 100 las especies de este inventario ilustrado a las que he conseguido poner nombre. Con algunas he necesitado ayuda pero otras están identificadas por mí, de modo que si alguien se percata de algún error en los nombres agradecería que me lo comunicase para poder corregirlo. ¡Gracias!


70. Phalera bucephala (Notodontidae)
Puede verse volando durante gran parte del verano. La oruga se alimenta de numerosos árboles caducifolios y arbustos como el abedul, roble, haya, avellano y álamo.


71. Rhegmatophila alpina (Notodontidae)
Vuela durante casi todo el verano y las plantas nutricias de la larva se limitan al sauce y el chopo.


72. Pterostoma palpina (Notodontidae)
Fácilmente reconocible por sus enormes palpos y el extremo bífido de su abdomen. Vuela de abril a agosto y su oruga tiene predilección por diferentes especies de álamos y sauces.


73. Stauropus fagi (Notodontidae)
La extravagante morfología su larva es única y se aleja mucho de la de una oruga típica, asemejándose más a una feroz mantis. Es debido a esta peculiar apariencia que vulgarmente recibe el nombre de "guerrero del haya". Vuela de abril a agosto y entre sus plantas nutricias se incluyen el haya, el roble común y el abedul.


74. Biston betularia (Geometridae) - forma clara
Esta especie es habitualmente empleada como ejemplo para ayudar a comprender el mecanismo de la selección natural (ver aquí). Vuela durante buena parte del verano, y la oruga se alimenta de diferentes plantas de porte arbóreo y arbustivo entre las que se incluyen abedul, roble, aliso, sauce y endrino.


75. Cidaria fulvata (Geometridae)
Vuela de junio a julio y la oruga se alimenta exclusivamente de rosal silvestre.


76. Colostygia pectinataria (Geometridae)


77. Comibaena bajularia (Geometridae)
La oruga de esta especie se alimenta de roble y tiene la peculiar costumbre de adherir pequeños fragmentos de hojas a su alrededor que le ayudan a camuflarse. Vuela entre junio y julio.


78. Scopula immorata (Geometridae)


79. Pseudoterpna coronillaria (Geometridae)


80. Alcis repandata (Geometridae)


81. Ourapteryx sambucaria (Geometridae)
Este bonito y gran geométrido vuela durante los meses más cálidos del verano. La oruga se alimenta de multitud de plantas leñosas entre las que destaca el saúco (Sambucus nigra), lo que le da el nombre. 


82. Idaea ochrata (Geometridae)
La mariposa puede verse de mayo a agosto, y no es raro verla volar durante las últimas horas del día. La oruga se nutre de las hojas marchitas de plantas herbáceas.


83. Isturgia famula (Geometridae)


84. Lomaspilis marginata (Geometridae)
Especie muy variable que vuela de junio a agosto a lo largo de la franja norte de la península ibérica. La oruga se alimenta fundamentalmente de álamo y sauce.


85. Malacosoma castrensis (Lasiocampidae)
El adulto vuela de julio a agosto. Sus orugas, gregarias en sus primeras fases y solitarias en las últimas, se alimentas de una amplia variedad de plantas herbáceas y leñosas.


86. Gastropacha quercifolia (Lasiocampidae)
Podemos verla volando de junio a agosto. La  oruga se desarrolla principalmente en el endrino, aunque también puede alimentarse de algunos otros árboles y arbustos.


87. Deilephila porcellus (Sphingidae)
La esfinge menor de la vid vuela durante la mayor parte del verano. La oruga se alimenta de Galium Epilobium, estando por tanto bastante asociada a las riberas de los ríos.


88. Smerinthus ocellata (Sphingidae)
La bella esfinge ocelada vuela entre mayo y julio, siendo una de las pocas especies de su familia cuyo adulto no se alimenta. La oruga tiene una clara predilección por los sauces de hoja estrecha.


89. Dicycla oo (Noctuidae)


90. Caradrina selini (Noctuidae)


91. Craniophora ligustri (Noctuidae)
El adulto vuela durante parte de la primavera y todo el verano. La oruga basa su alimentación en el fresno y el aligustre.


92. Lacanobia w-latinum (Noctuidae)


93. Oligia versicolor (Noctuidae)


94. Mythimna conigera (Noctuidae)


95. Naenia typica (Noctuidae)
Especie muy escasa en Palencia que tampoco debe ser frecuente a nivel nacional. La oruga, gregaria en sus primeras fases, es polífaga.


96. Apamea lithoxylaea (Noctuidae)
Un lepidóptero con pocos registros en la provincia. Vuela durante el verano y la oruga tiene hábitos subterráneos, alimentándose de las raíces de plantas herbáceas.


97. Zygaena lonicerae (Zygaenidae)
Vuela durante el día de junio a agosto. La oruga se alimenta de diferentes especies de fabáceas.


98. Thaumetopoea pityocampa (Thaumetopoeidae)
La famosa procesionaria del pino vuela de junio a agosto. La oruga tiene una especial querencia por el pino silvestre y sus "pelos" poseen una toxina propia (la thaumatopina) que les confiere una alta capacidad urticante.


99. Cybosia mesomella (Erebidae)
La polilla vuela de mayo a agosto y la oruga se nutre de Xanthoria parietina y otros líquenes.


100. Phragmatobia fuliginosa (Erebidae)
Esta especie vuela de abril a agosto y su oruga puede alimentarse de diferentes arbustos y plantas herbáceas, entre otras zarzamora, endrino o diente de león.


Como ya hemos llegado a las 100 especies haré un homenaje a la primera entrada de esta serie (algo que igual tomo por costumbre a partir de ahora) y finalizaré mostrándoos a otro insecto que nada tiene que ver con las mariposas nocturnas pero que también ha acudido a la luz. En esta ocasión se trata de este tipúlido, el representante de su familia más llamativo que he visto jamás.

Ctenophora ornata

Y hasta aquí por hoy...
¡Gracias por seguir el blog!



lunes, 8 de julio de 2019

Víboras y mucho más por el norte de Burgos

A mediados de junio Luis Albero y un servidor partimos hacia el norte de Burgos, donde habíamos quedado con Pablo Varona, Julen Santacristina y Unai.
El objetivo principal del fin de semana que teníamos por delante eran las víboras, y más concretamente la hocicuda y la áspid. No así la de Seoane, ya que todos procedíamos de zonas con buena abundancia de dicha especie.

Víbora áspid (Vipera aspis), hembra

Nos quedamos en la casa del pueblo de Pablo, llegando todos ya de noche. Un pueblo muy animado por cierto (bicheramente hablando), con una buena población de sapos parteros, además de contar con la presencia de de sapillo moteado en unas graveras cercanas.

Sapos parteros comunes (Alytes obstetricans pertinax)

Sapillo moteado mediterráneo (Pelodytes hespericus), postmetamórfico

Al día siguiente dimos por inauguradas las jornadas de "viboreo" burgalés, y aunque la mañana empezó floja lo compensamos con multitud de orquídeas, mariposas, aves y un nido de águila real con un diminuto polluelo.

Orchis militaris

Orchis fragans

Polluelo de Águila real (Aquila chrysaetos)

Más tarde cambiamos de zona para probar más suerte con la latastei, y bajo el implacable sol del mediodía proseguimos con la búsqueda... 

Norte de Burgos

Ranita de San Antonio (Hyla molleri)

Blanca del majuelo (Aporia crataegi)

Finalmente, y tras mucha perseverancia, logramos dar con un buen ejemplar con un sensacional patrón de coloración. De lo mejor de todo el viaje, sin duda.

Víbora hocicuda (Vipera latastei), macho

Durante las horas de más calor la cosa volvió a aflojar bastante, y entre más orquídeas, más mariposas y diferentes lagartos fuimos rellenando la tarde.

Orchis anthropophora

Himantoglossum hircinum


Malacosoma castrensis

Lagarto verde (Lacerta bilineata), macho

Lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi), macho

Cuando empezó a caer la tarde acudimos a una zona de contacto entre ambas especies de víbora donde ya se han documentado varios casos de hibridación, algunos realmente curiosos. Nosotros nos presentamos allí sin muchas esperanzas, pero por casualidades del destino no sólo dimos con una víbora, sino concretamente con una con todas las papeletas para tratarse de un híbrido.

Presunto híbrido de Víbora hocicuda/áspid (Vipera latastei x Vipera aspis)

Son muchos los rasgos combinados que a falta de un análisis genético respaldan esta suposición. Por un lado tenemos algo tan definitorio para víbora áspid como lo es el hecho de que tenga dos escamas apicales, mientras que un hocico bien levantado y las escamas de la cabeza muy fragmentadas son características propias de la hocicuda. El patrón tampoco deja de ser curioso, y a la par que vemos un claro zigzag muy ondulado (distintivo de Vipera latastei) también distingimos superpuesta la línea dorsal tenue clásica de Vipera aspis.

Presunto híbrido de Víbora hocicuda/áspid (Vipera latastei x Vipera aspis)

Un animal muy curioso, no cabe duda. Cuando acabamos con él nos dirigimos a un último enclave en busca de víboras áspid "puras", pero por desgracia ya se nos había hecho muy tarde... Sin embargo fue en estos momentos crepusculares cuando dimos con otro reptil que supuso toda una novedad para mi y del que desconocía su presencia en el norte de Burgos: el eslizón ibérico.

Eslizón ibérico (Chalcides bedriagai)

Por la noche nos acercamos a un estanque artificial que nos pillaba más o menos de camino de vuelta a la casa, pero tan sólo encontramos tritones jaspeados (¡todavía en celo!) que milagrosamente sobrevivían en un medio literalmente plagado de cangrejos rojos y enormes black basses.

Tritones jaspeados (Triturus marmoratus), pareja en cortejo

Black bass (Micropterus salmoides)

Durante toda la mañana siguiente nos dejamos el cuerpo y el alma buscando víbora áspid, pero no hubo manera. Eso sí, nos empachamos a cuenta de eslizones tridáctilos, un lución, lagartijas, corzos, más mariposas, más orquídeas y aves tan bien recibidas como el alimoche o el roquero rojo.

Norte de Burgos

Lución (Anguis fragilis), hembra

Lagartija colilarga occidental (Psammodromus manuelae)

Corzo (Capreolus capreolus)

Oruga de mariposa nocturna de la familia Psychidae, envuelta en la funda protectora de materias vegetales característica de este peculiar y primitivo grupo

Zygaena lavandulae

Escama de borde ensangrentado (Diacrisia sannio)

Anacamptis pyramidalis

Ophrys apifera


Ophrys scolopax

Aquí terminaban nuestras aventuras como grupo, y tras comer en el pueblo de Pablo nos despedimos definitivamente. Ellos aún se quedarían por allí mientras que Luis y yo partimos de regreso a León, pero no sin antes hacer escala en una última ubicación en la que Luis tenía constancia de la presencia de víbora áspid... ¡Y menudo sitio, pues bajo la primera piedra buena que levantamos ya dimos con un brutal ejemplar de 61cm! Todo un monstruo de pura fibra.

Víbora áspid (Vipera aspis), hembra

Pero la cosa no queda aquí, ya que pasados unos escasos minutos apareció otra. Bastante más pequeñaja, eso sí, y de ojos oscuros...

Víbora áspid (Vipera aspis)

¡Y aunque suene a trola, tan sólo cinco minutos después encontramos otra más! Además si la primera parecía insuperable entonces a ésta se la podría considerar gigantesca, ya que alcanzaba la friolera de 66cm... ¡Un bicho impresionante!
La densidad aquí debe ser altísima, ya que todo ocurrió en un radio de 50m.

Víbora áspid (Vipera aspis), hembra

Lo tuvimos que dejar aquí porque ya se nos hacía de noche y todavía nos quedaban dos horas de coche por delante, pero ni mucho menos nos quejamos.
Así concluye esta singladura burgalesa donde a pesar de haber superado todas las expectativas lo más grande fue indudablemente la compañía.

Y hasta aquí por hoy...
¡Gracias por visitar el blog!