ÚLTIMAS NOVEDADES EN CANTABRIA: 1er ejemplar de Colimbo grande (Gavia immer) de la invernada en el estuario del Asón (Ernesto Villodas, 7/11/2020). 131 Barnaclas carinegras (Branta bernicla) en El Regatón de Laredo (Ernesto Villodas, 7/11/2020). 1 ejemplar de Ánsar piquicorto (Anser brachyrhynchus) en Vuelta Ostrera (Jesús García, 10/11/2020). 1 ejemplar de Serrera mediana (Mergus serrator) en la bocana de Colindres (César Palacio, 15/11/2020).

domingo, 22 de noviembre de 2020

OSOS, LOBOS y más en la MONTAÑA PALENTINA

Una semana entera de bicheo intensivo en la Montaña Palentina da para mucho, y las culebras y víboras de la entrada anterior son sólo la punta del iceberg. Pablo Varona, Julen Santacristina y un servidor le dimos a todo lo que corre, nada y vuela, y la búsqueda de los mamíferos más emblemáticos de la Cantábrica fue la motivación que más horas de sueño nos robó. Por suerte no fue en vano...

Amaneciendo en la Montaña Palentina...

El gato montés, a priori nuestro objetivo más asequible, resultó paradójicamente el que más difícil nos lo puso, teniendo que conformarnos con una observación muy breve. Sin embargo su búsqueda siempre resulta entretenida, pues no es el único en utilizar las campas aprovechando las primeras luces del día.

Gato montés (Felis silvestris)

Zorro rojo (Vulpes vulpes) y Ciervos (Cervus elaphus), VÍDEO

Alimoche (Neophron percnopterus)

Busardo ratonero (Buteo buteo)

Antes de salir el sol y levantar la niebla, el monte ya está muy despierto...

Nieblas matinales...

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

El oso pardo era otro de los "tres grandes" con el que nos hacía ilusión cerrar la semana. Estaba complicado por lo temprano que había finalizado este año la temporada del Pudio (Rhamnus alpina), pero con perseverancia el grandullón terminó por dejarse ver. Debía haberse estado alimentando desde horas antes del alba, pues no tardó en encamarse a pesar de no haber siquiera amanecido.

Oso pardo (Ursus arctos), macho adulto

Durante las horas más avanzadas del día no faltaron recorridos en coche a lo largo de las numerosas carreteras secundarias de la Palentina, algo que siempre depara sorpresas. La más llamativa e incluso cómica (por las circunstancias de la observación) fue cuando un bisonte europeo surgió inesperadamente del bosque... Explico que la "Reserva del Bisonte Europeo" de San Cebrián de Mudá cuenta con varias manadas de esta especie en estado de semi-libertad en la zona.

Corzo (Capreolus capreolus)

Perdices rojas (Alectoris rufa)

Bisonte europeo (Bison bonasus)

A pesar de no tener bigotes u orejas, la hormiguera oscura era otro objetivo imprescindible para nosotros... y especialmente para mis invitados, pues más de la mitad de la población ibérica de esta amenazada mariposa se localiza en la Montaña Palentina. La generación y su planta nutricia estaban ya muy pasadas, de modo que el único ejemplar fresco que aún volaba lo pillamos por los pelos.

Hormiguera oscura (Phengaris nausithous)

Hayedo...

Abejero europeo (Pernis apivorus)

En una de nuestras rutas por cotas más elevadas nos topamos con una gran carroñada, sobrevolada incluso por un joven buitre negro. En los alrededores hallamos varios excrementos de al menos un lobo ibérico, quien sin duda llevaba más de un día visitando el cadáver de la desafortunada vaca.

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Excremento de Lobo ibérico (Canis lupus signatus)

Y hablando de lobos... ¡vaya si aparecieron! Al final, de manera completamente fortuita, disfrutamos del que posiblemente sea uno de los encuentros más memorables que tengamos en nuestras vidas con esta especie. Observaciones largas, cercanas y de varios ejemplares interactuando con los ciervos de la zona. ¡Ya no le podíamos pedir más a esta semana... ni a estas montañas!

Lobo ibérico (Canis lupus signatus)

Lobos ibéricos (Canis lupus signatus), VÍDEO

Lobo ibérico (Canis lupus signatus) y Ciervo rojo (Cervus elaphus)

Lobos ibéricos (Canis lupus signatus)

Me despido con este joven recién volado de águila real que se nos plantó delante mientras aguardábamos en el mismo lugar donde días antes nos deleitábamos con picos medianos y un impecable macho de picamaderos negro. Sin duda, otro de esos sitios de los que es mejor no dar ningún tipo de indicación.

Águila real (Aquila chrysaetos), juvenil

Águila real (Aquila chrysaetos) juvenil, VÍDEO

Y hasta aquí por hoy...
¡Gracias por seguir el blog!

 

jueves, 19 de noviembre de 2020

Ofidios por la Montaña Palentina

A finales de agosto me visitaron en Aguilar de Campóo mis buenos amigos Pablo Varona y Julen Santacristina, con quienes compartí una semana de bicheo intensivo por la zona. En esta entrada voy a recopilar parte de la fauna vista, con un especial protagonismo de las culebras, pues a pesar de no haber dado con ninguna Víbora hocicuda (Vipera latastei) pudimos deleitarnos con todas las demás especies de ofidios presentes en la comarca de la Montaña Palentina.

Culebra lisa meridional (Coronella girondica), a punto de mudar

Como ya he dicho no conseguimos encontrar ninguna Víbora hocicuda, pero en su búsqueda nos topamos con múltiples Víboras de Seoane, sorprendiéndonos por lo atípico del hábitat en el que hallamos a muchas de ellas, más propio de su pariente de hocico levantado...

Víbora de Seoane (Vipera seoanei), morfotipo "clásico"

Otra Víbora de Seoane (Vipera seoanei) "clásica"...

Víbora de Seoane (Vipera seoanei), morfotipo "concolor"

Nuestro camino no tardó en cruzarse con el de una Culebra de collar y las dos Culebras lisas presentes en la península Ibérica...

Culebra de collar (Natrix astreptophora)

Culebra lisa europea (Coronella austriaca), ejemplar neonato

...además de con diferentes aves de interés.

Alimoche (Neophron percnopterus), juvenil

En más de una ocasión nos tocó regresar de nuestros destinos ya de noche, llevándonos de paso alguna que otra recompensa nocturna.

Zorro rojo (Vulpes vulpes)

Chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus)

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Sapo común (Bufo spinosus)

Un día incluso nos acercamos a la Sierra del Híjar en busca de más herpetos. En la entrada sólo muestro fotos de Lagarto verde, pero en realidad en tan sólo unas pocas jornadas conseguimos apuntarnos las tres especies de lagartos.

Bombus sylvarum, macho

Ranita de San Antonio (Hyla molleri)

Lagartos verdes occidentales (Lacerta bilineata)

También llegamos hasta las estribaciones de los picos Espigüete y Curavacas, en el extremo opuesto de la Montaña Palentina, territorio de otras muchas criaturas...

Águila real (Aquila chrysaetos)

Yunque de Mirlo acuático (Cinclus cinclus) con vainas de tricópteros

Mirlo acuático (Cinclus cinclus)

Curruca mosquitera (Sylvia borin), alimentándose de los frutos del Pudio (Rhamnus alpina)

Bombus lapidarius decipiens, macho

Fue estando aquí, mientras nos deleitábamos con un banco de Truchas, cuando presenciamos algo espectacular: una gran Culebra viperina surgió del lecho del río y apresó a una de ellas, arrastrándola fuera del agua para asfixiarla y después engullirla por completo. Todo ello duró un par de horas, pero en el siguiente vídeo podréis disfrutarlo de principio a fin en poco más de un minuto:

Truchas comunes (Salmo trutta)

Culebra viperina (Natrix maura) cazando una Trucha común (Salmo trutta), VÍDEO

Y hasta aquí por hoy... ¡Espero que os haya gustado! La próxima entrada estará dedicada a la otra cara de estas salidas palentinas, centrada en los mamíferos.

¡Gracias por seguir el blog!


domingo, 8 de noviembre de 2020

Embalse de Aguilar: finales de verano

No suelo poder visitar el embalse de Aguilar tanto como me gustaría, pero a pesar de ello, todos los años acaban cayendo especies relativamente interesantes que consolidan a este humedal como un enclave digno de ser frecuentado por muchos más ornitólogos de los que lo hacemos actualmente. En cualquier caso aquí os dejo el resumen de observaciones correspondiente a finales de este verano:

Correlimos pectoral (Calidris melanotos)

A comienzos de julio apareció un cisne negro en la cola de Quintanilla de la Berzosa, el mismo individuo que ya llevaba una larga temporada en el embalse del Ebro, y que a su vez, desde el verano de 2018, estuvo recorriendo la costa de Cantabria en compañía de otros dos ejemplares. Curiosamente, el día 1 de septiembre regresó de nuevo a la vertiente cántabra del embalse del Ebro.

Cisne negro (Cygnus atratus)

Cisne negro (Cygnus atratus), con el pico Curavacas al fondo

Mi primer correlimos de la temporada lo cité el 5 de agosto en la cola de Renedo de Zalima, pero no fue hasta casi entrar en septiembre cuando la cosa se animó de verdad para las limícolas, entre ellas: correlimos (común, tridáctilo, menudo y zarapitín), andarríos (chico y grande), chorlitejos (chico y grande) archibebe claro, agachadiza común, avefría europea o chorlito dorado. Como es habitual, las colas de Quintanilla y San Mamés aportaron el grueso de los registros.

Correlimos común (Calidris alpina)

Correlimos tridáctilo (Calidris alba)

Correlimos menudos (Calidris minuta)

Los números de estas aves fluctuaron mucho a lo largo de los días, aunque los de chorlitejo grande siempre se mantuvieron aceptables. Estaban en pleno apogeo migratorio, y prueba de ello es el ejemplar que fue anillado en Noruega tan sólo 15 días antes de que Juan Aguado se topase con él en el embalse de Aguilar. Podéis leer con más detalle el breve historial del ave en su blog (ver aquí).

Chorlitejos grandes (Charadrius hiaticula)

La cifra de garcetas grandes también ha sido interesante, muy baja para cualquier otra localidad si hablamos de 3 o 4 ejemplares, pero hay que tener en cuenta que en el norte de Palencia aún sigue siendo una especie muy poco frecuente.

Garceta grande (Ardea alba)

El día 27 de agosto Pablo Varona, Julen Santacristina y un servidor dimos con dos moritos comunes en la cola de Quintanilla de la Berzosa, algo que coincidió con una fuerte entrada de esta especie en la costa norte, y que supone su primer registro para este embalse. Dos días después citaríamos un halcón de Eleonora en esta misma cola, más concretamente un ejemplar de morfo oscuro y poco colaborador del que no pudimos disfrutar como bien merecía la ocasión.

Moritos comunes (Plegadis falcinellus)

Cola de Quintanilla de la Berzosa

El 10 de septiembre me llevé la gran sorpresa del postnupcial, y para variar también en la cola de Quintanilla de la Berzosa: un correlimos pectoral. Apareció a última hora del día, y por desgracia abandonó la zona a la mañana siguiente.

Correlimos pectoral (Calidris melanotos)

De las aves acuáticas más habituales no voy a hacer mucha mención... para ello podéis consultar los listados correspondientes al embalse en la plataforma eBird.

Cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo)

Garzas reales (Ardea cinerea) y Garcetas comunes (Egretta garzetta)

No podía faltar un pequeño paréntesis dedicado a las migrantes no ligadas al agua, igualmente cargadas de cientos de kilómetros a sus espaldas.

Cuco común (Cuculus canorus)​ 

Torcecuello euroasiático (Jynx torquilla)

Papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca)

Y para concluir, dos de las especies que más me alegra ver en mis visitas a este enclave. No otras que las espátulas y las águilas pescadoras.

Espátulas comunes (Platalea leucorodia)

Águilas pescadoras (Pandion haliaetus)

Y ya estaría por hoy, pero antes no voy a perder la oportunidad de hacer pública una "pequeña" queja. Hace ya años que tanto Juan Aguado como yo, cada uno en sus respectivos blogs, resaltamos la actitud poco ética e irrespetuosa por parte de los motoristas locales hacia el espacio natural del embalse de Aguilar, gente que es capaz de increpar a un águila pescadora que se alimenta en la orilla por pura diversión. Es un tema del que siempre he preferido pasar, pero últimamente me está empezando a escocer bastante... Creo que en esta entrada ya he elogiado suficiente a la cola de Quintanilla de la Berzosa, y si no lo he hecho más ha sido por no parecer pesado. Sin duda se trata del punto más importante para las aves de este embalse, pero últimamente el sitio ha pegado un bajón y los bichos a penas paran aquí. ¿Por qué? Las fotos hablan por si solas; cuantas más rodadas dejen en la rasa, cuanto más cerca pasen del agua y cuanto más barro levanten más contentos parecen estar. Y si no dejan un solo pájaro en la zona parece que hasta mejor. Por desgracia esta estampa se repite diariamente sin excepción... La cosa nos tocó más de cerca el pasado mes de septiembre, cuando varios amigos palentinos intentábamos relocalizar al ya mencionado correlimos pectoral; de la nada apareció un grupo de estos personajes motorizados, y no contentos con el espectáculo ofrecido, les pareció irresistible la idea de cruzar a través de nuestro grupo a pesar de habernos visto con la óptica en mano. ¿Para tocar los cojones? Pues tal vez... Dibujaron unas cuantas rodadas más a nuestro alrededor y siguieron su camino. Quiero pensar que esta actitud incívica tan cerca de una zona acuática, que además supone una finca ganadera, no puede estar permitida. Vamos, me costaría hacerme a la idea de que algo así no estuviese regulado. Entonces... ¿por qué ocurre? ¿A qué viene tanta vista gorda? ¿Tendremos que ser los particulares quienes demos el puñetazo en la mesa ante la inoperancia de los de arriba? Creo que por hoy ya no diré más, pero lo dicho dicho queda.

El deplorable estado del entorno de la cola de Quintanilla de la Berzosa

Prefiero despedirme con un par de plantas de la zona, a ver si así al menos quedamos con buen sabor de boca después de tanta palabra amarga.

Spiranthes spiralis

Poleo (Mentha pulegium)

Y ahora sí, hasta aquí por hoy...
¡Gracias por seguir el blog!