lunes, 12 de septiembre de 2016

Peces del intermareal

Las pozas y canales intermareales que se forman en la costa con la bajada de la marea suponen auténticas guarderías para las fases juveniles de muchas especies de peces, donde pueden crecer a salvo de los peligros de mar abierto.
En esta entrada voy a mostrar una modesta representación de especies que, por medio de una cámara sumergible, he podido inmortalizar en la Arnía.

Un buen grupo por el que empezar es el de los sargos, bien conocidos por los pescadores locales, de hábitos solitarios en su etapa adulta y gregarios en su edad más temprana, pudiendo llegar a formar grupos numerosos.
Yo he conseguido encontrar dos especies: el Sargo común (Diplodus sargus) y la Mojarra (Diplodus vulgaris), aunque tengo constancia de que también se puede llegar a ver al precioso Sargo breado o real (Diplodus cervinus).

Sargos comunes (Diplodus sargus)

Mojarras (Diplodus vulgaris)

Los lábridos seguramente sean mi familia de peces favorita, entre la que se encuentran especies de gran colorido. Sin embargo, uno de sus representantes más típicos de aguas poco profundas, la Porredana (Symphodus melops), no destaca por ser el más vistoso de ellos, aunque los ejemplares adultos sí que son más llamativos que los juveniles que podréis ver en el siguiente vídeo.

Porredana (Symphodus melops)

Poco tienen que ver los salmonetes de ésta edad con los peces de cuerpo robusto en los que se convertirán con el tiempo. En mi última visita pude dar con algunos Salmonetes de roca (Mullus surmuletus), pero no me extrañaría nada que también pudiese haber Salmonetes de fango (Mullus barbatus).

Salmonetes de roca (Mullus surmuletus)

Los Mújoles (Mugil cephalus) son más que conocidos por abundar en puertos y embarcaderos, donde se los suele ver alimentándose de la porquería que sale de las cañerías, pero en realidad nos encontramos frente a un pez muy versátil, encontrándolo desde aguas pelágicas hasta incluso el curso bajo de muchos ríos.
En los últimos segundos de este vídeo veréis que unos pequeños pececillos se cruzan en la escena. Se trata de jóvenes Sulas (Argentina sphyraena).

Mújoles (Mugil cephalus)

A parte de todos estos alevines, hay dos grupos de peces muy bien adaptados a este medio cambiante: el de los gobios, como el Bobi (Gobius paganellus)
y el de los blenios. Los dos blenios de los dos últimos vídeos pertenecen a la especie que vulgarmente recibe el nombre de Moma (Parablennius pilicornis), siendo el primero de la coloración habitual y el segundo (prácticamente negro) de la coloración que adoptan los machos reproductores.

Gobio/Bobi (Gobius paganellus)

Blenio/Moma (Parablennius pilicornis)

Blenio/Moma (Parablennius pilicornis), macho reproductor

Y hasta aquí por hoy...
¡Espero que os haya gustado!


miércoles, 7 de septiembre de 2016

Aguilar intensivo

La despedida de Carlos por el norte tuvo lugar en mi "local patch", la zona de Aguilar de Campóo, donde pasamos los dos últimos días de su estancia.

Colias de Berger (Colias alfacariensis)

La primera mañana estuvo dedicada a la curruca tomillera para que de este modo Carlos pudiese "bimbarla", algo que concluyó con éxito.
Esa misma tarde también la empleamos en buscar una especie muy concreta, pero en este caso se trataba de una mariposa en lugar de un ave, y es que resulta que en una zona de eriales junto al embalse vuela el que seguramente sea el lepidóptero alpino más carismático y conocido.


Efectivamente (y sorprendentemente) me refiero de la Apolo.
Pocas cosas te rompen tanto los esquemas como ésto, prueba de lo determinante que llega a resultar la presencia de la planta nutricia.




Apolo (Parnassius apollo)

Pero si esto resulta llamativo, no es nada en comparación con este Sympetrum flaveolum, gran amante de las alturas. Para esto ya no tengo explicación...


Sympetrum flaveolum

Ya volviendo a los insectos más típicos de este ambiente encontramos a los Libelloides longicornis, además de lepidópteros como la Macaón o la Sofía.

Libelloides longicornis

Macaón (Papilio machaon)

Sofía (Issoria lathonia)

Entre las aves lo más llamativo fue la localización de un nuevo territorio de curruca tomillera. Parece resultar mucho más habitual de lo que parecía...

Curruca tomillera (Sylvia conspicillata), hembra/joven

Bisbitas campestres y aláudidos son otros habituales de este enclave.

Bisbita campestre (Anthus campestris)


Aun quedaban un par de horas antes del atardecer, y nos pareció razonable acercarnos hasta el Cañón de la Horadada, donde los buitres alimentaban a los últimos y perezosos pollos que todavía permanecían en los nidos.



Buitres leonados (Gyps fulvus)

Como guinda, un insecto palo...

Insecto palo

Acabamos reventados, pero no por ello perdimos la oportunidad de realizar una salida nocturna, volviendo a casa con la observación de un descomunal
sapo partero (de hecho al primer golpe de vista lo dimos como sapo de espuelas) y una marta parada en una cuneta.


Sapo partero común (Alytes obstetricans)

A la mañana siguiente nos dirigimos hasta Olleros de Pisuerga a la búsqueda de escribanos cerillos. Carlos ya los había bimbado unos días antes, pero la intención ahora era verlos en condiciones. El lugar nos regaló una hembra de camachuelo, suerte que no tuvimos con los cerillos, que para colmo se burlaban de nosotros cantando por todas partes.
Subiendo por una loma llegamos a un alto con vistas al Cañón de la Horadada (esta perspectiva es nueva para mí), justo en un punto estratégico que los alimoches y los vencejos reales aprovechaban para remontar las térmicas.


Alimoche (Neophron percnopterus)


Vencejos reales (Tachymarptis melba)

Abejarucos, alcaudones dorsirrojos e incluso una golondrina dáurica (interesante cita) complementaron la mañana...

Abejaruco europeo (Merops apiaster)


Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio), hembra

No podíamos pasar por Aguilar de Campóo sin detenernos a disfrutar de sus confiadísimos mirlos acuáticos, jóvenes y adultos por igual.
Las truchas también se portaron relativamente bien.

Río Pisuerga a su paso por Aguilar


Mirlos acuáticos (Cinclus cinclus), jóvenes

Trucha común (Salmo trutta)

Después de comer fuimos al pinar de Corvio para lidiar con el calor de las horas centrales del día, aunque en este aspecto no tuvimos demasiado éxito.
Entre las aves destacaron piquituertos (oídos), distintos páridos y mosquiteros papialbos, además de los restos de un joven picapinos depredado por azor.


Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus), joven

Y entre las libélulas, un Sympetrum meridionale.
(Desde aquí gracias a Miguel por la id. de todos los odonatos de esta entrada).


Sympetrum meridionale, macho teneral

Cuando la temperatura se hizo más soportable cambiamos de ambiente: matorral alternado con cultivos y manchas de robledal.
Aquí es donde finalmente saldamos nuestra cuenta con los escribanos cerillos.

Necrópolis de Corvio

Escribano cerillo (Emberiza citrinella)

Y ya que estábamos ahí le echamos un ojo a una charquilla que tengo fichada.
Tanto el tema herpetológico como el de odonatos estuvieron entretenidos.

Culebra viperina (Natrix maura)


Ranas comunes (Pelophylax perezi)

Lagarto ocelado (Timon lepidus), juvenil

Sympetrum sanguineum, macho parasitado por ácaros Arrhenurus

Cópula de Aeshna affinis

Lestes dryas, macho

Para terminar la jornada elegimos primero la buitrera de Gama, llevándonos de paso un alcotán, y después buscar (sin éxito) alcaravanes en otra zona.

Gama

Alcotán (Falco subbuteo)


Zorro rojo (Vulpes vulpes)

Aguilucho pálido (Circus cyaneus)

¡Y así es como terminamos este fin de semana, intensivo y bien aprovechado!

Yo escribo ya desde tierras leonesas, y espero poder encontrar tiempo para ir avanzando con todo el material que tengo acumulado del verano.

domingo, 21 de agosto de 2016

Bicherío variado de julio...

Por la publicación anterior ya sabréis que en julio tuve de invitado a Carlos Rossi, compartiendo una intensa semana de bicherío con salidas de lo más variadas. No voy a hablar de todas ellas (para eso visitáis el blog de Carlos que lo cuenta mejor y en más detalle), sino que en esta entrada me limitaré a hacer un recopilatorio de algunos momentos concretos.

Empezaré por la bahía de Santander, y más concretamente por la Ensenada de San Bartolomé (Elechas), enclave muy frecuentado por ambos en años anteriores. Allí nos encontramos una impresionante concentración
de 148 gaviotas cabecinegras, con no más de una quincena de reidoras
y algún charrán patinegro de por medio.




Gaviotas cabecinegras (Ichthyaetus malanocephalus)

Charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis) y Gaviotas cabecinegras (Ichthyaetus malanocephalus)

La ola de calor que aquel día azotaba el Cantábrico era terrible, y prácticamente nada podría detener nuestra marcha de regreso al coche... ¡Pero lo hubo! Pues para nuestra gran sorpresa y alegría se cruzó en nuestro camino la escasa y localizada Espejitos (Heteropterus morpheus), no siendo el único ejemplar.

Espejitos (Heteropterus morpheus)

Aprovechamos nuestro paso por Elechas para hacerles una visita a los mochuelos del pueblo (que no se dejaron ver) y también a los charranes comunes del oleoducto. Por el camino, un gran número de cernícalos cazaban saltamontes en las recién segadas campas.

Charrán común (Sterna hirundo)

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)

El año pasado me pareció ver Anax parthenope en Guarnizo, pero al fin he podido confirmarlo gracias un ejemplar que divisamos en las Marismas Blancas.
Parece ser que esta libélula de origen africano ya ha colonizado oficialmente Cantabria, y la semana pasada la observé incluso en el Parque de las Llamas.

Anax parthenope

Otro día distinto, ya con temperaturas mucho más normales, nos acercamos a la ría de Cubas en busca de alcaudones dorsirrojos.
También volvimos a Elechas, donde encontramos un lución, el primero de los 9 ejemplares que veríamos a lo largo de toda la jornada (uno éste, otro en Morero y todos los demás en Peñacabarga).

Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio)



Luciones (Anguis fragilis)

Cambiamos ahora radicalmente de ambiente, desplazándonos a las altas cotas de Alto Campóo. La meteorología no fue especialmente benigna y nos fallaron muchas especies, aunque los gorriones alpinos se portaron de maravilla, cebando a sus pollos al igual que muchos otros pájaros de montaña por aquellas fechas. También vimos una liebre de piornal, ciervos y algún que otro anfibio.




Gorriones alpinos (Montifringilla nivalis)

Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)

Bisbita alpino (Anthus spinoletta)


Collalbas grises (Oenanthe oenanthe)

Rana bermeja (Rana temporaria)

La última parte de esta entrada estará dedicada a Castro Urdiales y la montaña oriental cántabra, donde quedamoscon Germán Ibarra, a quien finalmente pudimos conocer en persona. Primero nos movimos por la campiña costera de Castro, donde Germán tenía fichadas algunas víboras de Seoane.
No hubo suerte con ellas, aunque en su lugar se dejó ver una culebra lisa meridional. ¡No estuvo nada mal el cambio!

Cormoranes moñudos (Phalacrocorax aristotelis)

Gaviota patiamarilla (Larus michahellis)


Culebra lisa meridional (Coronella girondica)

Aún con ganas de víboras Germán nos llevó hasta la zona de La Cubilla, un lugar con muchísimo potencial bichero, tal y como pudimos comprobar.
Entre otras cosas pudimos ver rana patilarga.
Más tarde quedamos con Jesús Menéndez para comer, con quien también compartiríamos el resto del día. Fuimos entonces hasta el privilegiado entorno del Juncal, en Guriezo, donde nos llevamos algunas observaciones de interés tales como un jóven de garza imperial, alimoches y buenas cifras de somormujos lavancos. Los anfibios también tuvieron representación en forma de sapo común.

Sapo común (Bufo spinosus)

Fue cuando parecía que el día no podía dar más de sí cuando nos encontramos un gran capricornio (Cerambyx cerdo) en un árbol.
Nos concentramos tanto en él que tardamos en darnos cuenta de que en el árbol de al lado había al menos una docena más de ejemplares.



Gran capricornio (Cerambyx cerdo)


Y para colmo, ya estábamos a punto de irnos cuando irrumpió en escena una hembra de ciervo volante, algo que sólo un macho de la misma especie podría haber superado. ¡Una congregación de grandes coleópteros en toda regla!

Luego hay quienes quieren deshacerse de los árboles en "mal estado"...



Ciervo volante (Lucanus cervus), hembra

Y hasta aquí por hoy.
Al principio recalcaba que para nada he hecho referencia a todas las salidas realizadas, y una de ellas, la última, será motivo de la próxima publicación...

¡Espero que os haya gustado!