miércoles, 11 de abril de 2018

MARRUECOS 2018 (III/V): Erg Chebbi

Erg Chebbi es el único "erg" verdadero del Sáhara en Marruecos.
Uno de los mayores atractivos de la zona es la Laguna de Merzouga, que habitualmente cuenta con flamencos, tarros canelos y demás acuáticas de interés. Nosotros quisimos acudir a primera hora para ver bajar a beber a las gangas (tanto la moteada como la coronada), pero para nuestra desgracia este año se encontraba completamente seca, tal y como pudimos comprobar.


Teníamos ubicaciones para varias de las especies "top" de esta región, pero como sabíamos de antemano que en el Hotel-Kasbah Yasmina había gente bastante entendida en aves decidimos ir directamente allí. Intentarlo por cuenta propia en este entorno es una locura y preferimos dejarlo como "plan B".

Dromedarios (Camelus dromedarius)

Fue en una parada para fotografiar unos dromedarios cuando distinguimos una silueta volando en la lejanía. Ni más ni menos que un enorme halcón borní, el único de todo nuestro viaje. ¡Un bicho francamente bonito!

Halcón borní (Falco biarmicus)


El recorrido hasta la Kasbah Yasmina es desde luego más apropiado para un todoterreno que para un turismo corriente como el nuestro, y más tal y como lo hicimos nosotros al desviarnos desde la carretera principal. Nos tocaron varios kilómetros de mucha precaución a paso de tortuga, observando alondras ibis en condiciones y nuestras primeras y únicas terreras colinegras del viaje.

Alondra ibis (Alaemon alaudipes)

Terreras colinegras (Ammomanes cinctura)

De pronto levantamos un pequeño grupo de gangas que volvieron a posarse a los pocos metros, y a las que conseguimos aproximarnos bastante sin bajarnos del coche. Se trataba de gangas moteadas... Todo un golpe de suerte.

Gangas moteadas (Pterocles senegallus)

Al fin llegamos al Yasmina. Una vez en la recepción preguntamos por tours en todoterreno (algo imprescindible para moverse por las dunas) para intentar dar con tres de nuestras especies objetivo: chotacabras egipcio, curruca sahariana y gorrión sahariano. Nos dijeron que sin problema, pero que tendríamos que esperar media hora a que llegase el vehículo. Mientras tanto podíamos hacer tiempo en la parte trasera, donde estaba teniendo lugar una sesión de anillamiento científico.



Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos)

Alcaudón común (Lanius senator)

No tardó en llegar el todoterreno. Nuestro guía por el desierto fue Brahim, un tío simpático como pocos y que hablaba perfecto castellano, además de ser un grandísimo conocedor de este entorno y sus aves. El primer objetivo sería el chotacabras egipcio, para lo cual Brahim se puso previamente en contacto con un pastor local que suele tener controlados los sitios donde duermen.




Collalba desértica (Oenanthe deserti)

Acudimos al encuentro del pastor de los chotacabras, que para entonces ya nos había localizado ni más ni menos que tres ejemplares distintos. Para mi es, sin duda, una de las mejores especies que nos podíamos llevar de todo Marruecos.

Chotacabras egipcios (Caprimulgus aegyptius)

Lagartija del género Acanthodactylus

La que más nos costó fue sin embargo la curruca sahariana. Recorrimos largas distancias visitando algunas de las pocas masas de vegetación dunar en las que Brahim sabía que podríamos verla, sin éxito. Fue ya en la última de sus opciones cuando apareció, dándonos otro subidón de los gordos. Desde luego no será llamativa en cuanto a colores, pero su mirada es alucinante...

Curruca sahariana (Sylvia deserti)

Ya sólo nos quedaba el cada vez más escaso gorrión sahariano. A diferencia de hace años buscarlo en el entorno de las kasbahs ya no es una opción segura, y tuvo que llevarnos a una zona bastante más remota para optar a verlo.


Escarabajo sin identificar...

El sitio en cuestión era una chabola rodeada por unos pocos árboles...
Por suerte el gorrión sahariano aquí estaba asegurado y no nos llevó demasiado tiempo encontrar a ambos miembros de la única pareja del lugar.


Gorrión sahariano (Passer simplex), macho

Gorrión sahariano (Passer simplex), hembra

Gorrión sahariano (Passer simplex), macho

Ya era la hora de comer, y de vuelta en el Yasmina pedimos unos platos típicamente marroquíes que comimos con gusto, disfrutando además de excelentes vistas tanto del Sáhara como de un par de collalbas yebélicas que merodeaban por los alrededores. ¡No podíamos pedir más!



Collalba yebélica (Oenanthe leucopyga)


Con todo satisfactoriamente visto pagamos lo correspondiente al tour en todoterreno (unos 30€ por persona) y retomamos nuestra ruta por el país, dirección a Boumalne Dades, donde tocaba hacer noche. Mientras pasábamos por Erfoud no bajamos la guardia ante la posibilidad de ver algún turdoide rojizo (Turdoides fulva), pero lo más parecido fueron varios de los tantos bulbules.

Bulbules naranjeros (Pycnonotus barbatus)

Esa noche nos acostamos aun más pronto de lo habitual. Como habréis notado ya nos habíamos introducido en la zona realmente buena del país y todas las especies que venían a continuación iban a exigirnos pleno rendimiento...

¡Pero eso ya es material de la próxima entrada!



2 comentarios:

  1. Ese día fue la hostia. He dejado ya preparadas las publicaciones para irlas colgando y ha sido impresionante repasar los sitios que hemos visto...

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    1. ¡Ni que lo digas, gozamos de lo lindo!
      Ya tengo ganas de ver tu respectivas crónicas, a mi me ha pasado exactamente como a ti... que preparando y repasando el material he visto la pasada que realmente ha sido, y que las pocas especies que nos fallaron son insignificantes respecto al viaje en su conjunto... ¡No nos podemos quejar!

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