miércoles, 6 de abril de 2011

Fin de semana en el Parque Nacional de Monfragüe


El pasado fin de semana (2 y 3 de abril) fui a Extremadura para visitar ese famoso Parque Nacional que conocemos como Monfragüe.


El paisaje era precioso, con extensos encinares y jaras pringosas entre otras plantas. 

Jara pringosa

Lo primero interesante que ví fueron las currucas carrasqueñas y las abundantes golondrinas dáuricas, pero casi aún más abundantes eran los buitres leonados y los milanos negros. También se dejaban ver de vez en cuando los alimoches.    

Buitre leonado

Milano negro

Alimoche

El período de la reproducción se manifestaba con numerosas aves con sus huevos o pollos. Este es el caso de los buitres leonados, pudiéndose ver sus polluelos por casi todos los acantilados, y de las majestuosas cigüeñas negras, que se encontraban incubando.  

Buitre leonado en su nido

Cigüeña negra en su nido

Pero si hay que destacar el pollo de algún ave, ese es el del búho real. Cuando descubrimos fugazmente a la hembra en la grieta de un acantilado, ésta se ocultó completamente en su escondite. Pero cuando pensábamos que no lo volveríamos a ver, se asomó entre las rocas su simpático polluelo, ya bastante desarrollado.  

Pollo de búho real

Al día siguiente regresamos al nido del búho real por si conseguíamos ver al adulto, pero no fue así. Sin embargo, pasó muy cerca nuestro un numeroso grupo de rabilargos armando jaleo. En ese mismo lugar escuchamos a un pico menor.  Después decidimos ir al Salto del Gitano para ver a los buitres leonados y a las cigüeñas negras.  


Buitre leonado y cigüeña negra

Cerca del nido del búho real se encontraba el nido de otra cigüeña negra. Mientras la observábamos escuchamos el reclamo de un águila real bastante cerca, pero por allí no había ningún aguila. Volvimos a oírla aún más cerca, pero segía si aparecer. Al final resultó ser un arrendajo que estaba imitando a la reina de las aves, y más tarde a un buitre. 

Arrendajo

Después de que nos sobrevolasen unos hermosos abejarucos, divisamos en la orilla opuesta del río a un visón americano, el cual no paraba de entrar y salir del agua. Cuando decidí hacerle un vídeo, se metió al agua y ya no le ví salir, pero aún así aquí os lo pongo.

video
Visón americano

En los miradores situados a gran altura era fácil descubrir a las águilas culebreras y a las aguilillas calzadas.

Culebrera europea

Cuando empecé a perder la esperanza de ver al buitre negro me sobrevoló una pareja.

Buitre negro

Subir al castillo de Monfragüe es una buena opción, ya que es el punto más alto del parque y donde los buitres te pasan muy cerca. Allí arriba fue donde descubrí al vencejo real.




Y como no todo son aves y naturaleza, me pasé a ver las pinturas rupestres (la reserva para verlas es gratuita).




Ya quedaba poco para irse y todavía no había conseguido ver al águila imperial ibérica. Me informé de que se la suele ver en el Salto del Gitano, así que los últimos momentos de mi estancia en el parque los pasé ahí.
Desgraciadamente no conseguí verla, pero sí que pude ver un escribano montesino y un roquero solitario.

Escribano montesino

Roquero solitario

Cigüeña negra

Si alguien decide ir y tiene más tiempo que yo, le recomiendo visitar Trujillo, al sur del parque, donde se asienta la población más importante de cernícalo primilla (concretamente en la plaza de toros).

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